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Orio protege el corazón de sus ciudadanos de la mano de B+Safe

martes 29 de marzo de 2016, 18:18h
Orio protege el corazón de sus ciudadanos de la mano de B+Safe
El municipio guipuzcoano logra reducir al máximo el tiempo de actuación en caso de parada cardíaca con la disponibilidad de ocho desfibriladores DOC® en otros tantos espacios públicos. El uso de un desfibrilador aumenta hasta el 90 por 100 las posibilidades de sobrevivir a un paro cardiaco si se utiliza en los 5 primeros minutos.
Orio protege el corazón de sus ciudadanos de la mano de B+Safe

La localidad guipuzcoana de Orio, ha apostado por la cardioprotección de calidad en ocho ubicaciones públicas, de la mano de la empresa B+Safe.

Este amplio proyecto de cardioprotección convierte a Orio en un ejemplo a seguir. El proyecto se ha llevado a cabo con la instalación de DOC® (Desfibrilador Operacional Conectado) en ocho de los espacios del municipio que localizan mayor afluencia de público. Se trata del colegio Zaragueta, la Ikastola, el campo de fútbol, el refugio de los ancianos, el camping, la casa de remo, el centro deportivo y el puerto deportivo.

Se trata de una iniciativa, en su mayor parte municipal, cuyo objetivo es poder actuar de manera adecuada y en el menor tiempo posible en el caso de que se produzca un paro cardíaco en cualquiera de estos espacios o en sus inmediaciones, ya que se trata de equipos móviles que se pueden trasladar con facilidad, cuya disponibilidad puede suponer la diferencia entre salvar o no una vida en estos casos.

El DOC® es una tecnología inteligente patentada por B+Safe que incorpora en un único equipo un desfibrilador inteligente, fácil de utilizar y de la máxima calidad, con un módulo de comunicación que le dota de una serie de valores añadidos que marcan su diferencia respecto a otras propuestas del mercado al proporcionarle tele-asistencia, telecontrol y geolocalización las 24 horas del día.

Estas características garantizan su buen funcionamiento, así como la ayuda al usuario que atenderá la emergencia por parte de personal médico especializado, al tiempo avisará a los servicios de emergencias dando las coordenadas de localización del paciente ganando de esta forma un tiempo fundamental para salvar la vida de la persona afectada y para que el paciente no sufra secuelas.

“Es este valor añadido y diferencial del DOC® el que ha llevado al consistorio a decidirse por esta opción, frente a otras disponibles en el mercado, para velar por el cuidado del corazón de sus vecinos”, señalan fuentes municipales.

“Para que las posibilidades de supervivencia en estas situaciones sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata el masaje cardíaco (RCP/SVB) lo que permitirá mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador. El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardíaco es de un máximo de 5 minutos”, explica Javier Maeztu, responsable de B+Safe, zona Norte.

La iniciativa ha sido muy bien acogida entre los ciudadanos de este municipio situado en la costa occidental donostiarra que cuenta con más de 5.800 habitantes, una población que aumenta de manera importante en períodos vacacionales.

El proyecto se ha completado con la formación en RCP/SVB (Resucitación Cardiopulmonar/Soporte Vital Básico) y uso del DOC® a los trabajadores de los lugares cardioprotegidos.

“En nuestro país, las administraciones locales, más próximas a los ciudadanos, muestran un interés creciente por incorporar la cardioprotección a los espacios urbanos, sobre todo a aquellos que registran gran afluencia de público. Pero aún estamos lejos de países como Francia, que cuenta con ocho veces más desfibriladores que aquí. Avances tecnológicos como el DOC® facilitan al máximo iniciativas de este tipo que consolidan el liderazgo de Euskadi en materia de cardioprotección de espacios públicos y privados”, asegura Maeztu.

“El caso de Orio, supera con amplitud los mínimos exigido por el decreto del Gobierno Vasco de 2015 en cuanto a la disponibilidad de Desfibriladores Semiautomáticos en espacios públicos”, añade el responsable de B+Safe.

Hay que tener en cuenta que según las estadísticas en España fallecen en torno a 100 personas al día por parada cardiaca, algo evitable en la mayoría de los casos por medio del masaje cardíaco y el uso del desfibrilador, que aumenta hasta el 90 por 100 las posibilidades de sobrevivir a una patología cardíaca grave si se atiende al afectado en los cinco primeros minutos.

Espacios conectados cardioprotegidos

La cardioprotección es una tendencia emergente orientada a la protección del corazón en caso de episodios cardíacos. El gran número de muertes por paro cardíaco en la población, ha animado a gobiernos, empresas, entidades y asociaciones a concienciar a la población y tomar medidas que permitan revertir la situación gracias a la creación de zonas o espacios cardioprotegidos. Estas zonas cuentan con, al menos, un desfibrilador, con mantenimiento garantizado y con personas adecuadamente formadas para poder garantizar una rápida actuación en caso de paro cardíaco repentino (para conseguir que vuelva a latir el corazón de la persona afectada), hasta la llegada de los servicios médicos de emergencia.

Para que las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco repentino sean óptimas, se debe realizar de forma inmediata una resucitación cardiopulmonar (RCP) que permita mantener el flujo necesario de sangre oxigenada al cerebro hasta que se restablezca el ritmo cardíaco normal mediante la descarga eléctrica suministrada por un desfibrilador. El tiempo máximo para aplicar la desfibrilación a una persona que ha sufrido un paro cardiaco repentino es de un máximo de 5 minutos.

Hay identificados cuatro pasos críticos para tratar el paro cardíaco repentino, denominados Cadena de Supervivencia:

1. Reconocimiento y llamada al servicio de emergencia.

2. Una rápida resucitación cardiopulmonar (RCP).

3. Desfibrilación temprana.

4. SVA y cuidados post-resucitación

En Europa, el paro cardiaco es una de las primeras causas de mortalidad y en España se dan más 40.000 por año. En nuestro país, tras una enfermedad cardiaca, el índice de salvación se sitúa en un 4% mientras en EEUU se sitúa ya en un 50% gracias a la implantación masiva de Desfibriladores. El plazo de intervención para salvar a una víctima es de no más de 4-minutos. Además, por cada minuto que se pierde, hay un 10% menos de probabilidad de supervivencia.

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