Mirando a Europa
Entre tanto, Europa nos tiene reservadas algunas buenas sorpresas. Hace unas semanas, la Comisión Europea propuso un fondo de recuperación de 750.000 millones de euros que se añadirá al presupuesto plurianual europeo (500.000 millones de euros en transferencias + 250.000 millones de euros en préstamos) y que se financiará mediante préstamos a escala europea y un aumento de la contribución de los Estados al presupuesto europeo. Italia y España serán los principales beneficiarios de esta ayuda.
También se comunicaron otras noticias positivas. Por ejemplo, el Banco Central Europeo ha aumentado el tamaño de su Programa de Compras de Emergencia para Pandemias (PEPP) en 650.000 millones de euros. La cantidad anunciada fue más alta de lo esperado. Además, se amplió la duración del programa en seis meses, hasta mediados de 2021. Los bonos comprados que venzan serán reinvertidos al menos hasta el final de 2022.
Alemania, por su parte, anunció un programa de apoyo adicional de 130.000 millones de euros para impulsar el consumo. El plan incluye una reducción del IVA, una subvención de 300 euros por niño, la duplicación de la prima por la compra de un vehículo eléctrico y el apoyo a los municipios.
Los diferenciales de rentabilidad en los países del sur de la zona euro, que habían aumentado considerablemente al comienzo de la crisis, se redujeron ampliamente tras estos anuncios.
En este contexto, un signo de la renovación del apetito por los activos de riesgo es el aumento de las rentabilidades de los bonos soberanos de Alemania a 10 años, a menudo considerados como activos de referencia.