Economía

Crédito y Caución prevé un aumento de las insolvencias en República Checa

Viernes 13 de noviembre de 2020
La recesión global afecta de forma muy directa a esta economía altamente integrada en las cadenas de valor, cuyas exportaciones equivalen al 70% del PIB. id:65055

Crédito y Caución prevé que la economía checa registre una contracción del 6% en 2020, con caídas de dos dígitos tanto en su producción industrial como en el comercio exterior. La recesión global afecta de forma muy directa a este mercado altamente integrado en las cadenas de valor, cuyas exportaciones equivalen al 70% del PIB. La aseguradora de crédito prevé que la morosidad y las insolvencias de empresas aumenten en los últimos meses de 2020 y principios de 2021, especialmente en los sectores más afectados por la recesión económica: automoción, construcción, maquinaria, metalurgia, acero, y servicios.

La automoción, una de las principales industrias del país, con una elevada proporción de exportaciones destinadas, principalmente, a Alemania, afronta graves tensiones de liquidez por el deterioro global de las ventas de turismos y vehículos comerciales. Se prevé que el valor añadido del sector se contraiga por encima del 22% en 2020. La construcción, cuyos márgenes operativos son muy estrechos, se ha visto gravemente afectada por los aplazamientos de proyectos y la reducción de pedidos y registra un aumento del riesgo de crédito entre sus actores más pequeños. El deterioro de la automoción y la construcción ha tenido un impacto negativo en sus sectores proveedores: maquinaria, metalurgia y acero. En el sector servicios, la pandemia ha afectado especialmente los segmentos de hoteles, restaurantes, bares, actividades culturales, agencias de viajes y operadores turísticos.

El aumento del desempleo y el sentimiento adverso de los consumidores están perturbando la evolución del consumo privado. La inflación se mantiene cercana al 3%, impulsada por la introducción de nuevos impuestos indirectos, el aumento de los precios de los alimentos y la depreciación de la moneda. Debido a la disminución de ingresos y a las medidas de estímulo adoptadas para luchar contra los efectos de la pandemia, se prevé que la deuda publica pase del 29% al 44% en un año. A pesar del salto, la cifra sigue siendo relativamente baja en comparación con otros países de la Unión Europea. Se espera que la deuda pública mantenga su resistencia frente a las perturbaciones de los tipos de interés y los tipos de cambio.

Siempre que la pandemia llegue a su fin de forma gradual en 2021, debería producirse una recuperación de las inversiones, las exportaciones y la producción industrial que conduzcan a un crecimiento del PIB por encima del 5%. Sin embargo, estas perspectivas están sujetas a importantes riesgos de baja. La moderación de la demanda de la zona euro o Reino Unido perjudicaría un rebote de las exportaciones checas. A mediano plazo, los resultados de las exportaciones checas son vulnerables a los desafíos estructurales de la automoción, que afronta en todo el mundo una disminución de ventas y beneficios, la transición de la combustión a la movilidad eléctrica y la posible guerra arancelaria con Estados Unidos.

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