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¡Cuidado! Es posible que seas un auténtico ciberdelincuente y no lo sepas

Carlos Aldama
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Carlos Aldama
lunes 26 de octubre de 2015, 12:56h
Acciones tan ‘normales’ como revisar el móvil a tu pareja o ingresar en el perfil de otra persona en redes sociales pueden generarte un problema.

Actos como estafa, robo de información confidencial, manipulación de equipos y redes sociales o chantaje a través de cibersexo son claramente delitos informáticos. El problema es que no todos los crímenes digitales que se cometen son tan obvios, por lo que debes tener cuidado, ya que es posible que en estos momentos seas un auténtico cibercriminal y ni siquiera lo sepas.

Las mayores posibilidades de conexión y el incremento de la presencia en la red, son algunos de los factores que están impulsando este tipo de crímenes hasta su punto más álgido, lo que a su vez, impulsa las posibilidades de cometer un delito.

“Es muy común incurrir en delitos informáticos sin saberlo. Sin ir más lejos, la descarga de películas o música no es legal y, sin embargo, encontramos a muchos usuarios que además de descargar este tipo de archivos, también los están compartiendo, sin saber que son los responsables de la distribución de material protegido”, asegura Carlos Aldama, perito informático y director de Aldama Informática Legal.

Por esto, es necesario ser conscientes de los riesgos que tomamos al realizar todo tipo de acciones en la red, ya que los cibercrímenes, son fácilmente rastreables. Para ello, debes conocer algunos de los delitos más comunes y que al mismo tiempo, presentan una mayor probabilidad de que lo puedas cometer sin darte cuenta.



      • Espiar el móvil de tu pareja: Ya sea por celos o por desconfianza, una práctica común es revisar el móvil de tu pareja para descubrir infidelidades o mentiras. Pues bien, esto es un delito. “Muchas personas ‘cotillean’ los mails, WhatsApp o SMS de terceras personas, lo cual atenta contra el secreto de las comunicaciones y la intimidad. Esto, que es tan cotidiano, si además se usa para algún fin, puede acabar con penas de prisión, como muestra una reciente sentencia que condena a más de un año de prisión a una persona por espiar el WhatsApp de su pareja” señala Aldama.

      • Grabar sin consentimiento: Casos como grabar a tu pareja siéndote infiel, filmar escenas de cibersexo o guardar fotos íntimas, todo esto sin consentimiento, son considerados delitos que pueden incurrir en multas o incluso penas de cárcel.

      • Hacerse pasar por otro: Algo que puede ser totalmente inocente e incluso una broma, como hacerte pasar por otro en redes sociales, chats o llamadas, puede ponerte en problemas. Es cierto que, por lo general, se considera delito cuando buscas aprovecharte de la suplantación, sin embargo, si quieres evitar cualquier inconveniente, mejor pensárselo dos veces y no hacerlo. Como afirma Carlos Aldama, “hemos tenido peritajes informáticos sobre suplantación de identidad para difamación ante grupos de conocidos y un largo etcétera que son delitos importantes y que muchas veces la persona que los comete no tiene idea de su gravedad”.

      • Amenazas en redes sociales: Todo el mundo ha sentido alguna vez el impulso de amenazar o insultar a través de las redes sociales, ya sea a políticos, artistas o cualquier otra persona. Esto es totalmente normal hoy en día, pero si lo hace, debe saber que le puede acarrear grandes problemas ante la justicia.

      • Revelar secretos: Dejando de lado la idea de que los secretos solo los puede tener una empresa o un político, publicar un secreto o intimidad de una persona a través de las redes sociales o por mensajes, aunque sea un amigo, si no existe consentimiento se puede considerar un delito.

      • Acoso: Es cierto que la línea entre lo que se considera acoso y lo que no, es muy delgada y totalmente subjetiva. Así, lo que para uno puede ser un claro ejemplo de acoso sexual, para otro puede ser una ‘persecución’ amorosa totalmente inocente. Por todo esto, es un tema muy a tener en cuenta a la hora de enviar mensajes, ya que en una u otra interpretación, puede derivar un delito informático.

      • Contenido pedófilo: Uno de los delitos más graves que se pueden cometer sin darse cuenta es descargar material de internet y que dentro haya contenido pedófilo. Este es un caso muy grave que en la mayoría de los casos, el usuario no tiene conocimiento de que está almacenando o distribuyendo algo completamente ilegal. Ante esto, el peritaje informático puede demostrar si los documentos han sido visionados y especialmente si se tenía conocimiento de su existencia.


Con todo claro, la mejor recomendación es tener sentido común y extremar las precauciones para no cometer alguno de estos delitos, que aunque se hagan sin intenciones maliciosas o incluso a modo de broma, pueden suponer un problema importante. Ante esto, es el perito informático el que se encarga de hacer las investigaciones y de custodiar las pruebas necesarias para que, en dado caso, pueda defender su inocencia frente a estos delitos que ni siquiera sabías que cometías.

Aldama Informática Legal

Carlos Aldama es perito informático y director de Aldama Informática Legal. Cuenta con 16 años de experiencia en el sector y 7 dedicados de manera exclusiva a la informática forense con más de 250 pericias realizadas hasta la fecha.

Su formación como ingeniero informático y Bachelor of Science in Computer Science por la Universidad de Gales, su experiencia y su equipamiento especializado le convierten en uno de los pocos peritos informáticos 100% dedicados a esta profesión.

Este Know-How permite a Carlos Aldama ofrecer a sus clientes unos servicios de peritaje informático confiables y enfocados en mantener altos niveles de calidad.

¿Qué es el peritaje informático?

Es una práctica cuyo objetivo es investigar las pruebas de un delito en el que las principales evidencias están relacionadas con las nuevas tecnologías. Se realiza a través de un proceso que consiste en primer lugar en analizar la situación y recolectar las pruebas; estudiar la documentación informática para determinar las líneas de actuación; elaborar un informe pericial que recoja los elementos informáticos investigados y las conclusiones del caso y por último, comparecer en juicio para defender el dictamen emitido y dar respuesta a las consultas formuladas por las dos partes.

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